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Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria
Justo al lado de la estación de ferrocarril del Puerto de Santa María, por tanto un lugar muy fácil de ver y de visitar, se encuentra el Monasterio de la Victoria. La historia le ha dado realmente un lugar triste a este monumento, pues sirvió como penal de la ciudad, clausurado allá por 1981.
Este precioso Monasterio fue construido entre 1504 y 1517, bajo el patronazgo de los duques de Medinaceli, cuyos nombres eran Don Juan de la Cerda y Doña Mencía. En un principio la intención de los duques era convertirlo en su panteón, pero a la larga nunca se cumplió este propósito. Y todo porque, en 1517, los duques donaron el monasterio a fray Marcial de Vizines, provincial de los frailes mínimos de San Francisco de Paula, quienes ya establecieron aquí su sede.
Desde entonces se vivieron épocas muy tranquilas, hasta la llegada del expolio producido con las tropas de Napoléon y la Desamortización de Mendizábal. En ese momento, el Monasterio se convirtió en un centro de estudios teológicos, seminario jesuita, un hospicio y hasta una cárcel, como os dijimos antes.
Si nos acercamos hasta la iglesia podemos contemplar su preciosa portada gótica. El interior consta de una sola nave y una serie de capillas laterales. Junto a la iglesia, también podemos visitar el claustro. Se trata de un espacio cuadrado, realmente de grandes dimensiones. Todo el conjunto es de bella factura sin duda.
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